(Segundo Acto: Las chicas buenas van al cielo pero las chicas malas te arrancan la cabeza sin pasar por la casilla de zusto)
A los del sector 5B no nos llaman ni siquiera por nombres, no somos más que bestias y lo saben. Eh, burraco, no retrases la cola, así nos hablan. Hay que hacerse respetar, esta mañana, durante el desayuno, cogí a Vigonsky por la espalda y voló a través de la cristalera hasta caer sobre la mesa del cuartillo de los guardias, el pobre desgraciado no se lo esperaba pero los del pasillo rojo me empiezan a mirar raro. No sabía que Quinto (o como quiera que se llame en realidad el guardia del bigote) le daba al té con especias, espero que los del pasillo hayan tomado buena nota y me dejen en paz, por lo menos sabrán que si hay alguna revuelta no me pillaran sin repartir antes de que me den el primer golpe. Cada vez que las luces de la prisión atenúan su presencia me pregunto si se apagarán completamente y tendré que buscar a tientas el cuchillo del almuerzo que guardo bajo el colchón.
¿Es un párrafo de una novela carcelaria, es nuestro personaje el protagonista de un film sobre alguien encerrado por un crimen que no cometió o es el prólogo cinemático de un nuevo videojuego? ¿Si fuera cualquiera de las dos primeras cosas se enfadarían tanto las asociaciones de padres? La palabra clave aquí es interactividad. Los padres están mas preocupados porque las cosas que se hacen en los videojuegos, las hace el propio usuario, lo cual no deja de ser un referente engañoso, ya que el “Aprendizaje Vicario” (el aprendizaje a través de observar la conducta ajena, no lo que hacen los vicarios con los monaguillos, que sois unos drugos malpensados) es igual de influyente que las conductas repetidas, virtuales o no. Yo mismo, no obstante, a estas alturas de la película, tengo mis reservas acerca de cortar por la mitad a un extraterrestre para que se desangre hasta el aburrimiento, nunca he sido gran fan del gore, así que entiendo que los padres no vean con muy buenos ojos que sus niños se dediquen a eso. Pero, de igual forma, estoy seguro que “Gears of War” tiene una recomendación de edades para jugar, un momento que me alargo para mirar la caja…si, viene recomendado para edades a partir de 18 años.
Como bien sabe la gente de Rockstar, su juego “Grand Theft Auto” va sobre robar coches, en el título lo pone, “Mortal Kombat” trata de combates mortales (no hay mucho sitio para la duda) y un juego que se llama “Aparatos de guerra” lo mas probable es que no se trate de cómo mantener tu jardín en buen estado a lo largo de las cuatro estaciones. Quizás todo se reduzca a una falta de ironía, en otras palabras, una mente adulta es capaz de abstraerse y ver la violencia absurda desde una óptica distante, post-moderna o incluso sardónica. En otras palabras, el ser humano con dos dedos de frente es capaz de asumir que arrancarle de cuajo la columna vertebral a alguien puede no ser la mejor forma de dirimir diferencias, de igual forma matar a otros seres humanos después de hacer negocios con ellos no es igual de pacificador que un buen apretón de manos.
No hay que olvidar que muchas veces el giro irónico se le pasa por alto a mucha gente, en “Carmaggedon” el objetivo eran las carreras, el problema fue que los programadores pusieron el detalle de sumar puntos cuando atropellábamos a los transeúntes cuando lo normal en los juegos de este tipo es que supusieran un objeto (les recuerdo que seguimos hablando de representaciones informáticas, no de personas reales) a evitar si uno no quería quedarse sin puntos o directamente descalificado, como sucedía en los shooters en los que había rehenes de por medio. Igualmente, “Destruction Derby” era un juego de competición en el cual no te daban más puntos por acabar con el coche más destrozado que tus oponentes, pero se trataba un elemento que llamaba la atención y diferenciaba de sus competidores.
Todos estamos de acuerdo de que en la vida real, golpear a alguien y robarle el dinero está bastante mal pero los libros de Patrcia Highsmith, por ejemplo, están repletos de actos inmorales perpetrados por personajes con una falta de ética que haría enrojecer a un edil de la costa brava. Un momento, ¿está Kandrum (aka Francisco Roldán ¿o es al revés?) comparando literatura de la buena con los videojuegos? Bueno, si quieren lo comparo con libros de Agatha Crhstie que seguro que hay mas de un crítico literario que opina que no valen ni el papel en el que están escritas sus obras. Ahí también tenemos crímenes a punta pala, aunque la respuesta lógica es que en estos opúsculos (opúsculo es una palabra de verdad, la podéis buscar en la web de la RAE) dichos crímenes reciben su justo castigo.
Pero el debate que yo quiero abrir es otro: si podemos considerar los videojuegos arte ¿Debería tener la misma falta de barreras a la hora de ilustrar sus ideas? El videojuego como arte es por supuesto una discusión que da para un articulo o un libro entero, pero creo que podemos afirmar que cuando menos está a la misma altura que el cubo de Rubik, esto es, se trata no sólo de algo con lo que pasar el tiempo sino de un objeto que nos hace plantearnos cuestiones de organización, coordinación y matemáticas, muchos le llamarían a esto “pensar”.
Como siempre, si nos hacen pensar, se abre una reflexión sobre qué nos hace pensar y ahí es donde hay otro error de concepto, buena parte de las críticas que se lanzan por parte de las asociaciones de padres y otros colectivos ad hoc es la mala influencia que pueden tener ciertos contenidos sobre los niños, sin tener en cuenta que la edad media del jugador actual ha crecido, y como todos sabemos, la consola que actualmente tiene mejores ventas no tiene precisamente el mayor catálogo de juegos “adultos”, por ahora…
Si admitimos que existe el género de terror en el cine, y en los videojuegos tenemos los “Survival Horror” ¿por qué no podemos ponernos en la piel del monstruo de vez en cuando al igual que en algunas películas el personaje malvado es el protagonista? Esto nos retrotrae a la polémica mas sangrante (literalmente) de los últimos tiempos: Manhunt, en el que nos ponemos en la piel de un psicópata que intenta huir de su destino (de morir vamos, no de parar de matar gente). Tal fue el revuelo que su salida se paralizó en varios países, está claro que probablemente para muchos el videojuego no está a punto de dar el salto a los medios adultos, aunque a tenor de los visto, quizás la decisión final de sacar su segunda parte de la forma mas subterránea posible haya sido la mas aconsejable, tal y como y sucede con el cine mas extremo…
En la próxima entrega, algo mucho mas entretenido, la religión… ¡glups!









Un par de correcciones…
En Carmageddon lo importante no eran las carreras, y como plus, el atropellar a la gente por puntos. En Carmageddon lo importante era la violencia, en general. Todas las partidas tenian un limite de tiempo, en el cual podias completar la carrera, o no. Por lo general, con el tiempo que te daban nada mas salir (2 minutos) no te daba tiempo a apenas pasar 3 checkpoints. Checkpoints que no te daban tiempo, como en la mayoria de juegos de la epoca. Como conseguias el tiempo?
Siendo destructivo.
Atropella peatones y conseguias tiempo. MUCHO tiempo. 30 segundos por peaton y cuando hacias X atropellos con menos de X segundos entre uno y otro, la cosa se disparaba.
Destruye mobiliario urbano y quizas encuentres una capsula que te de 2 minutos de tiempo mas.
O mejor aun. Destruye a tu adversario y conseguiras la friolera de entre 2 y 10 minutos de tiempo, mas que suficiente para no tener que preocuparse en absoluto de la carrera.
Y llamemosle carrera por llamarle algo. Era muchisimo mas facil y divertido (Y ventajoso, aparte de recomendado, era la unica manera de conseguir coches nuevos y determinadas ventajas) ganar la carrera destrozando a todos tus adversarios o atropellando a todos los peatones, que cumpliendo con los checkpoints.
Y otro detalle en el que se nota que lo importante era hacer el cafre y no la carrera: Carmageddon es de los pocos juegos de coches con ese planteamiento que no te penaliza si no intentabas seguir la carrera o te salias de ruta. ¿La pena maxima? Tener que canjear tus puntos (Conseguidos mediante la destruccion) para reparar tu vehiculo (Porque te has dejado llevar y lo han destruido). Estoy de acuerdo con todo este tema, pero no hagamos ver a juegos hermanitas de la caridad, porque precisamente por ser juegos tan cafres era por lo que molaban.
(Y por lo que dejaron de molar, despues el TDR cambio totalmente de perspectiva y iba con zombies y no vendio una mierda… y donde esta Carmageddon ahora?)
>> Patrcia Highsmith
Estaria bien corregir el typo.
>> opusculo
Me hace gracia que el enlace a la rae para ver que signfica te diga que busques “opúsculo” y no “opusculo”, estaria bien cambiarlo tambien XD.
En fin, dicho esto, solo añadire que tengo entendido que el PEGI (Aunque no lo tome NADIE en serio) no es una sugerencia, es un codigo que obligatoriamente deben seguir los vendedores. A lo EEUU, que te pueden pedir el carnet de identidad por comprar un GTA. Seamos sinceros, es algo bastante ridiculo llegar a esos extremos, pero si cuando un madre mira el GTA, pone “+18″ (18 años o mas), y los iconitos de drogas, violencia e insultos… Joder, no queda ya claro que no es un juego para niños? Aunque se tenga que usar en un medio que “algunos” ven para niños.
Aunque oye. Tambien las revistas porno se imprimen en papel. El mismo papel que pueden utilizar para la revista “Dibus” o “Super Pop”. Aun no he visto a nadie quejarse de eso, y aunque de nuevo parezca absurda la comparacion, estamos en lo mismo. Diferente material, diferente publico, mismo medio.
Ah, me autorespondo. Ya se donde esta Carmageddon.
Todo esto me ha hecho recordar las partidas que me echaba para intentar destrozar a todo el resto de competidores lo antes posible, y he caido en la cuenta de que jugar asi, y solamente asi, es tremendamente parecido a Burnout 3: Takedown y su progenie. Que gracioso. Y seguro que esta saga no ha suscitado ni la mitad de polemica que Carmageddon.
Bueno, yo parto de la base de que Carmaggedon era un supuesto juego de carreras. Claramente, su intención era otra, pero si había checkpoints era para alcanzarlos (supongo). Lo de “opúsculo” esta muy bien para mi porque básicamente soy lo peor a la hora de acentuar, y lo de la señora Highsmith se debe a que estaba tan preocupado por escribir el apellido de forma correcta y descuidé el “Patricia”. Pero errar es humano…ejem…
En mi opinion, en el momento en el que hay mas maneras de terminar la “carrera” que yendo a por los checkpoints y se recompensan mucho mejor al jugador…
Sobre lo otro, errar es humano, pero corregir es divino. Tampoco olvides el apellido de Christie, en el mismo parrafo de Patricia.
Jajaja, y como diría un usuario de Mac, no te veo nada divino…
Está muy bien el artículo, pero cuidado con lo que dices en el siguiente.
La Iglesia tiene una cadena de televisión (Televisión Popular), al igual que tiene una de radio (COPE), Y TIENEN UN PROGRAMA SOBRE VIDEOJUEGOS. Además, siempre que lo veo hablan de juegos con violencia o delitos… ¡y hasta los recomiendan!