JSR es un juego que MOLA. No, no mola. Ni tampoco Mola. MOLA. Es también la última chispa de genialidad que produjo Sega antes de dejarse caer por el tobogán de mierda en el que lleva encallado los últimos cinco años. Y vio la luz en Dreamcast, una consola de pequeño catalogo y joyas tan grandes que da vergüenza meterla en el saco de sistemas fallidos, pero desgraciadamente así ocurrio.
Juegos dedicados al mundillo underground siempre han existido (recuerdo destrozarme los dedos jugando al 720º en un Amstrad CPC), pero solo la compañía del erizo consiguió darle un estilo propio tan personal, tan marcado, que se convirtió en los gráficos plagiados por todos, incluso la todopoderosa Gran N: Nintendo. Y ese estilo se llama Cel Shading, del que estais hartos de oir en todas partes.
JSR cuenta con un modo historia peculiar, atrayente, con un marcado estilo oriental que tanto nos gusta, y una jugabilidad apabullante. Enseguida nos acostumbramos a pintar en las paredes y hacer equilibrios con nuestros patines in-line, mientras esquivamos elementos tan absurdos como helicópteros del ejercito, bicicletas bomba o un sargento cuyo pistolón deja en pañales al de Harry el Sucio.
No hay mucho que añadir en la parte técnica, especialmente en tema de gráficos, pero si hay que destacar una banda sonora increible, que encaja perfectamente con el mundo de JSR, y unos efectos sonoros y voces a la altura. En inglés, sí, pero magistrales igualmente.
Jet Set Radio MOLA, y mucho. Y la edición occidental tiene extras respecto a su homónima japonesa, asi que, por favor, guardemos todos este título como recuerdo de tiempos mejores de una compañía que moló.
Plataforma: Dreamcast. Y si te respetas mínimamente como friki, ¿¡que haces todavía sin una!?
PD: Existe también una versión para Game Boy Advance, pero como es tan diferente y no la he podido catar, no la incluyo en este comentario.








