Imagina que has aceptado dirigir una franquicia millonaria como la adaptación al cine de Watchmen, Hellboy, Harry Potter, o incluso que tras muchas semanas insomnes has conseguido plasmar en un guión El Silmarillion. Tu pulso se acelera tanto por el suntuoso cheque que vas a firmar como por el miedo que te dan los fans de Tolkien que esperan cualquier desliz para denominar tu film como el “Batman & Robin” del siglo XXI. Mientras te planteas si quizás tu destino es dirigir la precuela de “Jovenes Ocultos” te despiertas y descubres que la realidad es mucho peor: te has instalado tu colchón en las oficinas de Blizzard…¡Tienes que dirigir al equipo de Diablo 3!
Como dijo Koopa al final de la última temporada, ha llegado la hora de que las compañías teman a los usuarios y no al revés. Ahora bien, uno se pregunta hasta qué punto es esto positivo cuando se trata de un par de sagas con tanta solera y una adaptación de un juego dentro del mundo Warhammer, veamos con 3 ejemplos cómo la comunidad jugona influye (o no) en el desarrollo de la industria.
STREET FIGHTER IV
Decía el Angry Video Game Nerd que a partir de Street Fighter Alpha empezó a perder el hilo de la saga, y no era para menos, uno podía entender un Street Fighter II con la opción de elegir a los cuatro jefes finales (Balrog, Sagat, Vega y Bison) pero a partir de ahí…¿era necesarias las siguientes “ampliaciones”? ¿Por qué no pasar a Street Fighter III? Incluso con los crossovers como “Marvel vs Capcom” o el más que decente “Darkstalkers”, la Todopoderosa podría haber evitado que SNK y Acclaim le hubieran comido el terreno.
Mientras los juegos de lucha poligonales, con y sin armas blancas marcaban la evolución, Capcom clonaba su éxito dejando a todo el mundo con la sensación de jugar siempre a lo mismo sin más mejoras que unas animaciones mas espectaculares y personajes cuyo carisma palidece puesto cara a cara con Ken, Ryu, Chun-li o Edmond Honda. Capcom mordió la manzana de la tentación, permitiéndose exportar su saga a las 3 dimensiones con polígonos con el sufijo EX. Si bien, las críticas de antes y las revisiones de ahora coinciden: tanto los Alpha, como los Zero, los Versus, la licencia de la película con un Van Damme digitalizado (¡ouch!), incluso la tercera parte oficial y los EX traían unas cuantas novedades pero solo consiguen convencer a los fans acérrimos.
A finales del 2007 los rumores de un nuevo Street Fighter cobran fuerza hasta desembocar en el anuncio de la cuarta parte que por lo visto es una “intercuela” (¿ein?) entre el 2 y el 3. Con un clip en el que el efecto de “Tinta Oriental” tiene tanto protagonismo como los gráficos en alta definición de Ken y Ryu, muchos se plantean cómo será el juego y qué otros personajes. Para colmo, se anuncia un remake de Street Fighter II para los servicios de descarga de las consolas de última generación. La expectación ante el remake rivaliza con la de la nueva parte, con las dudas que provoca el mencionado clip: ¿Para qué plataformas? ¿Lucha en 2 dimensiones, en 3? ¿Hiperrealista?
Bueno, pues se despejan las dudas poco a poco mientras Capcom sigue jugando a dos partidas paralelas, sacando videos promocionales tanto de Street Fighter HD Turbo Remix como del IV a la vez y dejando claro sus intenciones para la nueva adición a la saga: habrá versión en recreativa (quizás la Todopoderosa busca revitalizar dicho mercado como hizo en su día pero esta vez usando la táctica de ser la única recreativa que todavía funcione), en Xbox 360, PC y Playstation 3….errr ¿nada de Wii? Por supuesto, la avanzadilla hardcore de Wii (que existe, les aseguro que existe) pone el grito en el cielo y se pregunta el por qué de este desmán hacia la maquina domestica de esta generación con mejores ventas. He aquí el primer golpe de timón que provoca el fandom. El productor del juego lo “arregla” aduciendo que su juego está pensado para las máquinas que cree que poseerán los que pasaron mas horas jugando al Street Fighter II original… para después admitir que si hay suficiente demanda podrían plantearse una conversión para la consola de Nintendo. Esto es más o menos el equivalente a que el propietario de un bar en Sevilla se plantee si será buena idea mantener la cerveza fría en Agosto.
Con respecto al modo de juego o “gameplay”, los que tienen la suerte de probar las betas de las recreativas definen el sistema como 2.5 dimensiones, en otras palabras, el modo de juego clásico pero con pequeños toques de profundidad gracias a los nuevos fondos. Esto tampoco acaba de caer bien a los más tradicionales pero Capcom está dispuesta introducir modificaciones dependiendo de la sugerencias que les vayan llegando tras jugar, algo que diferencia el cuidado que se pone en el nuevo título con respecto a la ronda habitual de Beta Testers curados de espanto que suelen probar los títulos antes de salir. Por otro lado, parece ser que también se ha optado por evitar un batiburrillo de personajes, es decir, pocos pero cuidados y carismáticos, con fuerte presencia de los personajes clásicos y un misterioso jefe final con pinta de uno de los U-Foes.
Por lo visto, la recreativa ya está en Japón, teniendo la misma recepción que Xbox 360 obtuvo en dicho país: “esta bien, pero….” no obstante habría que señalar que la consola de Microsoft consiguió agotar su stock en tierras niponas este verano así que todavía es posible que haya esperanza… para finales de año las versiones domesticas…









Street Fighter IV, por todo lo que me he ido informando, es un Street Fighter II con nuevos personajes anti-carismáticos, un triste sustituto del parry y dos barras. A eso añadir la vuelta de grandes como Fei Long o Dan para las versiones caseras.
Pero ¿es suficiente? Para los hardcores y Capcom-fans, por supuesto. Para mí, pues está muy bien volver a tener Street Fighter dando caña y sólo por el nombre ya venderá más que, por ejemplo, KOF XII (del que se sabe muy poco a pesar de darle bombo y platillo durante años y todavía no han confirmado a Leona más allá de un póster hace un año… sigh…)… pero había esperado más innovación. Hubo un salto hacia la saga Alpha y otro hacia SFIII… pero de SFII a SFIV hay un cruce de ideas un tanto raro.
Seguro que será divertidísimo, pero veamos cómo reaccionará el mercado occidental.
Al menos no es un sacacuartos descarado como el Megaman 9… xD