Martes, 24 Junio, 2008 12:31
Un juego en el que emulamos la vida de un taxista no parece muy atractivo a priori. Pero si le añadimos la mano de Sega, la banda sonora de Offspring y Bad Religion, y una ciudad al más puro estilo yankee, el conjunto ya parece otra cosa. Triunfó en recreativas, y también lo hizo en consola. Es Crazy Taxi.
Como es evidente, un título destinado a partidas muy rápidas de recreativa no puede lanzarse sin más a los sistemas de sobremesa: ahí entran los consabidos extras, que en esta ocasión se traducen en nuevos modos de juego, una nueva ciudad y mini-retos. A Sega esto de los minijuegos no parece salirse muy bien, ya que o son aburridos o son demasiado exigentes. Pero el juego arcade, jugado tranquilamente en casa, desarrollando técnicas y con un control más preciso como es un pad, da para partidas mucho más largas y emocionantes que las que proporciona la máquina original.
Paradójicamente, y esto es una opinión a nivel muy personal, la versión más divertida de jugar es la de Dreamcast, y no porque el resto de plataformas hayan recibido una mala versión: encuentro en el mando de la blanca de Sega el control ideal a la hora de derrapar y controlar el coche con precisión.
Como hablamos de un juego de hace dos generaciones, ya os supondréis que su motor gráfico no es para tirar cohetes. Sin embargo, el estilo y diseño humorísticos que le aplicaron los señores de Sega quedan que ni pintado. Y la música es absolutamente magistral, encajando perfectamente con ese ambiente punko-estadounidense que busca el juego. Voces: pocas, justas y en inglés. Tampoco requiere más.
De acuerdo, Crazy Taxi no es tan completo ni tan bonito como la conversión de Out Run 2 para consola. Ni tampoco tiene tantos extras en los sistemas domésticos para justificar que saliera a la venta a precio completo. Pero Crazy Taxi es divertidísimo, y a precios reducidos (como, por ejemplo, la segunda mano) es una compra obligada.
Plataformas: Dreamcast, PC, Gamecube, XBox y Playstation 2.









24 Junio, 2008 a las 13:30
Un detallito, ara mi tambien la version de DC es de lo mejorcito (el primero claro), pero sobre el mando, imprescindible el rummble plack, con la vibracion el juego cambia por completo, y para mejor. XD
24 Junio, 2008 a las 15:22
Mientras tenía la DC no había un día que no dejará de jugarlo, la mezcla entre la acción del juego y la música me volvía loco. Por este juego y unos más es que ando buscando un Dremcast.
un salido
24 Junio, 2008 a las 21:17
En su día lo tuve para Dreamcast, y me dio muchos mas ratos de diversión que grandes títulos de la época. A veces la fórmula tan sencilla de poder echar una partida rápida y dejarlo ahí es mucho más efectiva que graficazos y demás memeces.
25 Junio, 2008 a las 09:31
Grandioso juego, cuantas horas de diversion en casa y en la recreativa.
25 Junio, 2008 a las 11:39
Ahhhh recuerdos! Lo más flipante de este juego era definitivamente aquello de poder brincar con el taxi y pasar con todo y pasajeros por encima de los edificios, puentes, bajo el agua. Pero aceptémoslo, yo he sido tan malo para conducir con un mando en las manos que casi nunca llegaba a tiempo y como consecuencia recibía muchísimas hostias tanto en el tryecto como de los pasajeros que me terminaban recordando a la autora de mis días sin más
27 Junio, 2008 a las 00:58
Esta es la razón por la que cambié mi muy viejo Pentium 3 a 500MhZ, por un viejo Pentium 4 a 1,2GhZ. Funcionaba en el viejo, pero era muy difícil jugar tan ralentizado.
Por cierto, hablo de la DEMO. Sí, la demo. Nunca llegué a tener el juego completo, y me pasaba los ratos muertos jugando con una DEMO. Cambié mi PC por una DEMO, manda carallo.
1 Julio, 2008 a las 23:03
Yo al que mas he jugado es al de recreativa. Que magníficas tardes aquellas..