Viernes, 28 Abril, 2006 11:22
Los ejecutivos de Gizmondo sienten una clara envidia hacia Stefan Eriksson… Y es que no hay derecho; todos se lo curraron igual de bien, y solo el buenazo de Stefan se llevó todo el protagonismo.
La nueva estrella es Carl Freer, director y co-fundador de Gizmondo Europe, y que junto a Eriksson se llevaba gran parte de los meritos que han llevado a la Gizmondo a lo más alto del podio del cachondeo. Un genio de las finanzas que tenía contratado como consultora a su propia esposa, que se gastó tres millones y medio de dolares en dos juegos desarrollados por una compañía que ya era de su propiedad, y que dimitió cuando veía que se le echaba el toro.
El día 26, Carl Freer fue arrestado por hacerse pasar por un agente de polícia, para hacerse con una pistola Magnum 44.
Después del incidente, la policía registró su casa y su yate, y encontraron, nada más y nada menos, que doce rifles y cuatro pistolas.
¿Para qué quería Freer semejante arsenal? ¿Para liarse a tiros contra la legión de adoradores de Gizmondo que le deben acosar por la calle? ¿Para acribillar a Eriksson por joderle el Ferrari? (un juez lo aceptaría como motivo razonable seguro) ¿Para crear el concepto de una nueva y revolucionaria consola? Quien sabe…
Gizmondo todavía nos tiene preparadas muchas sorpresas. Sigan sintonizando el mejor culebrón de la historia por encima de Gavilanes y demás bestias voladoras.
Leído como es costumbre, en Joystiq.









28 Abril, 2006 a las 22:10
Increible… cada día una nueva…
30 Abril, 2006 a las 00:41
Gizmondo never dies!