Sábado, 31 Diciembre, 2005 15:55
Recuerdo la época en que aún éramos inocentes. Adorábamos la Hobby Consolas, nos creíamos sus más absurdos bulos, nos peleábamos por publicar un truco o un dibujo en la revista, y su palabra era la ley.
Afortunadamente, el tiempo pone a todo el mundo en su sitio, y las cosas ya no son lo que eran. Y aunque aquella época de inocencia ya se fue, si algo recuerdo con cariño de la época, eran aquellos VHS que acompañaban a las revistas con videos promocionales de cada compañía.
Cuanto llegó a marcar en concreto el de Nintendo con su presentación de la Nintendo64; tanto, que una ingente chiquillada, entre los que me incluyo, estuvimos meses dando el coñazo a nuestro por aquel entonces camello jueguil, que acabó retirándose presa de un ataque nervioso, junto a su fiel cajetilla de prozac.
Pero entre tanto hito, la gran y sonora indiferencia la aportó el video de Conker, la insulínica ardilla y su mundo de color y azucarada fantasía, protagonista del entonces nuevo proyecto de Rare.
Afortunadamente Rare no es la típica compañía de tres al cuarto, y son precisamente sus “rarezas” las que la han convertido en la compañía de bastarcillos que todos amamos y adoramos.
Los señores de Rare sabían que con una ardilla causante de diabetes no llegarían a ninguna parte, y decidieron tomar el camino fácil, el camino que cualquiera de nosotros hubiéramos tomado de tener carta blanca al preparar un videojuego, el camino del mal, y hubo gran regocijo.
Live and Reloaded
Ya en Xbox, entre otras cosas porque en España ha sido la única manera de disfrutarlo, he podido confirmar como este Conker es una autentica declaración de principios, la viva imagen de los señores de Rare riéndose de los tópicos y escupiendo en las normas jamás escritas de creación de un videojuego. El “Conker Bad Fur Day” se mea en lo más sagrado, y no duda en repartir puñales a diestro y siniestro de la comunidad jugona, e incluso más allá. Y no es solo por el simple hecho que Conker haya pasado de ser una ardilla adorable, a un borracho malhablado con malas pulgas; también porque desde su mismo inicio, hasta su mismo final (que algunos han comparado con el de Monkey Island 2), Conker no respeta a nada ni nadie. Ni siquiera al mismo jugador.
Mucho humor, humor desquiciante, humor negro, humor muy negro, humor jodidamente negro, y humor con muy mala uva son sus principales cartas de presentación.
Los guiños a películas son sangrantes, y tan seguidos el uno del otro, que contribuye a esa sensación de que en el mundo de Conker nada tiene sentido. El desembarco de Normandía, en versión ardilla, podría dar sopas con honda a más de un videojuego bélico en cuanto a espectacularidad gráfica; y Atari podría haber tomado buena nota de lo que es un buen homenaje a Matrix.
El resultado es que Conker no debe ser jugado de noche, a menos que las paredes de vuestra casa sean resistentes a sonoras carcajadas. Las mías no lo son, y como consecuencia, mis padres han sufrido de insomnio las últimas noches de este mes.
Aún así, tiene algunos errores notables, entre ellos, uno de los más sangrantes y habituales en los plataformeros de última generación, que no es otro que el añadido de algunas etapas extra con sistemas jugables infumables, y a los que estamos obligados a jugar queramos o no. Vaya, la típica fase de bonus injugable que todo el mundo ignoraría si le fuese posible.
Por otro lado, no he podido probar el modo Live que lleva como novedad el juego, pero estoy convencido, que solo que destile un poco de la mala leche y depravación del original, puede ser sinónimo de horas y horas de diversión.
Ahora que Xbox está en plena época de liquidaciones, gangas y saldos, “Conker Live and Reloaded” es una muy sabia opción para añadir a la juegoteca. Podréis encontrarlo a precios oscilantes a los veinte euros, en variadas tiendas, tanto locales como de Internet.
Es una magnífica compra para pasar lo que queda de Navidad.
| Publicado en Videojuegos por FunSpot | 3 Comentarios » | ![]() |









