Lunes, 25 Enero, 2010 16:27
No sé si es este calor infernal, o el hecho de que fuera uno de mis favoritos en mi infancia…o que el hacer bicicleta estática sin mando me parece increíblemente aburrido, pero ayer, después de muchísimos años, me volví a pasar el Sonic 2.
Ojalá conservara mi viejo clónico de MegaDrive (o Génesis, como se le conocía en Argentina) pero me tuve que conformar con la Consola Virtual de Wii, que por cierto vaya joyas hay en su catálogo. Total, que estaba yo pensando cómo evitar pensar en el increíble esfuerzo físico y moral que exigía hacer bicicleta estática, cuando se me dio por gastar mis últimos 800 WiiPoints para hacerme con el (en mi opinión) mejor juego de MegaDrive.
No hace falta decir que, aunque haya jugado durante el verano a juegazos como Bioshock, GoW o Street Fighter IV (en PC, como debe ser), volví a quedar maravillado con este título. Dejando de lado un momento la BSO, no conseguía entender cómo era posible que un juego de hace más de de 15 años me enganchara terriblemente…haciendo bicicleta estática. No conseguía entenderlo. Podría atribuirse a SEGA. A la, por entonces, gran SEGA. Poco a poco, a medida que avanzaba niveles, iba descifrando el enigma. Y a medida que sudaba la gota gorda me daba cuenta cómo los clásicos nunca mueren.
Dando por hecho el factor nostalgia, y que el control era, como podréis adivinar, perfecto, lo que más me tocó la fibra sensible fue la BSO. Un nivel tras otro, silbaba o tarareaba cada una de las canciones, obra de Dreams Come True si no voy errado. Por mucha calidad CD que impusiera Sony, o BSO de cine en algunas obras de hoy día, creo que Sonic 2 estableció un nivel de calidad tan alto (obvio es estas joyas) que muchas veces se echa de menos en los videojuegos actuales, sobre todo por el gremio más veterano del sector.. Melodías como la de Esmerald Hill, Casino, Metropolis (que en mi opinión se asemeja a Black or White del rey del pop) o Evil Egg Zone no se olvidan jamás, y hoy en día este efecto, ya no se consigue.
Daba igual que ya me supiese el camino, que tarareara esas melodías eternas como si las hubiese escuchado el día anterior. Me daba igual. Estaba disfrutando de un juegazo como pocos. También me daba igual que me lo acabara en una hora y media o dos horas más o menos. Porque lo que sentí al acabar este juego fue que, por mucha mierda que saque hoy SEGA, siempre la recordaremos por lo que hizo a principios de los 90’.
Porque SEGA amigos, es de las pocas fabricantes de consolas que se pueden jactar de haber hecho AMOR en sus juegos. Porque SEGA llegó al mercado y trató de tu a tu a la todopoderosa Nintendo. Porque SEGA hizo este juego. Porque SEGA invento a Sonic. Y eso, después de 19 años en el mundo de los videojuegos no se olvida. No se olvida.
PD: actualmente me considero un nintendero realista…
Fuentes: www.ign.com, www.goear.com .











25 Enero, 2010 a las 16:27
Me estás dando ideas para hacer más amenas mis horas de bici estatica XDDD
26 Enero, 2010 a las 09:07
joder… quedaria muy friki en el gimnasio con una psp emulando la megadrive?