Posiblemente la mayoría de oyentes más recientes no conocen la faceta más artística de Yuanyu, un hombre que en sus días de mueble, cuando solo aparecía cada semana a pasar la tarde en nuestra compañía, era capaz de llenar hojas y hojas de sus enormes libretas con bocetos y dibujos de todo tipo. Era tal su pasión por el dibujo, que incluso en las cenas de programa, dejaba los manteles de papel llenos de garabatos para asombro de los camareros.
La vida laboral quizá ha menguado un poco su entusiasmo artístico, pero para el último programa decidió retomar esa pasión con su otra faceta más conocida dentro del programa, particularmente la de su imitación estrella: Drácula.

Detalle de la Espalda de la camiseta, por petición popular.
Yuanyu llevaba meses presentándonos ideas para posibles camisetas para el programa, y nosotros llevábamos meses planteándonos la opción de abrir una tienda de camisetas con chorradas temáticas del programa. Lo habíamos intentado en el pasado sin demasiado éxito, básicamente porque nos faltaba un buen artista que plasmara nuestras flipadas…
Visto lo visto, decidimos tirar adelante el proyecto, con uno de los diseños más interesantes de los que nos había enseñado Yuan, el de la camiseta del Dracula World Tour. Junto a Koopa, que ideó algunos de los ficticios lugares del Tour que figuran en la parte posterior de la prenda, ya teníamos la primera camiseta de la nueva, aunque aún no asentada tienda Game Over.
Para presentar la camiseta (que será la primera de una línea ideada y diseñada por completo por Yuanyu) había que hacerlo por todo lo grande, y de ahí surgió la idea de llevar ese “World Tour” a la realidad.
Convencimos al pobre Yuan de que vistiera una capa, un sombrero de vaquero, y saliera a cantar, en riguroso playback por supuesto, durante la primera pausa del programa.
La canción elegida, el mítico “Bienvenidos” de Miguel Ríos, fue adaptada y preparada por Yuan e Isako la noche anterior al programa.
A pesar del mal trago, porque obligar al pobre Yuan a hacer el payaso encima de un ring no tiene nombre, la intervención de Dracula en el último programa fue el broche de oro a la carrera de un personaje que tiene enamorado a toda la audiencia.

Drácula en Directo
La intervención de Dracula no fue la única, aunque sí la más lustrosa. Al igual que en anteriores programas especiales, preparamos una pequeña serie de mini-entrevistas con personajes míticos del programa para amenizar las pausas entre secciones.
Precisamente en una de estas mini-entrevistas retomamos un personaje que hacía años que no aparecía, principalmente porque su creador, el bueno de Nacho Fernandez, llevaba tiempo sin poder pasarse regularmente por el estudio.
Pero una de las entrevistas que teníamos preparadas tuvo que cancelarse a última hora por causas ajenas a producción. La intervención de Fukuy, en la que animaba a todo el público a levantarse y cantar todos juntos la canción de “El PC”, era en su concepción original una entrevista más en que hablábamos con el personaje sobre la reciente temporada.
Siguiendo el guión, Isako, interpretando a su personaje, acabaría enrabietándose para convertirse en el alter ego hulkiano. En ese momento, Isako desaparecería gritando detrás de una pila de cajas convenientemente colocadas, para que el Fukuy de verdad, el auténtico, rompiera el falso “muro” simulando una transformación del personaje.
Tras la aparición, el verdadero Fukuy sería el que animase al público a cantar con él la famosa canción.
El plan era maestro, y Fukuy estaba ilusionado en hacer un papel que seguiría el estilo de la intervención de Don “Chache” Camilo la temporada pasada. Desgraciadamente, un compromiso ineludible de última hora, impidió que nuestro admirado Samuel pudiera pasarse por el MangaRoom aquella tarde. Una pena.
Para acabar la ronda de intervenciones de personajes realizamos un par de cuñas, una de las cuales seria interpretada en directo. Como todos los grandes gags de Game Over, ésta surgiría en la base de operaciones habitual del programa, es decir, en el bar.

Mirad niños! Es Nacho Fernandez haciendo imitaciones!
El Trivial Friki de este año, tan sabiamente llevado por MrPengo como todos los años, tuvo una particularidad extra una vez más preparada por Yuanyu.
Tras otro de sus grandes éxitos, el nacimiento de la Rana Afro, Yuan añadió al Test de Clasificación del Trivial una pregunta final en la que instaba a los participantes a decir, en unas pocas líneas, porque adoraban a la Rana Afro. El que más gracia nos hiciera, se llevaría a la Rana en persona.
Crear la Rana Afro no fue un paseo por el campo, de hecho, su estilo final surgió casi por accidente. Llevábamos días buscando algún peluche o figura económica de una rana sin éxito, cuando Yuanyu y yo encontramos, buscando algún artilugio que hiciera las veces de pulsadores para el Trivial, un enorme peluche de una rana a un precio muy competitivo.
Lo complicado iba a ser ponerle un afro a una rana de peluche, a lo que Yuan sacó de nuevo su ánimo artístico, para con un poco de SuperGlue y unas cuantas láminas de papel, improvisarle el pelo al sapo más que rana.
El ganador de semejante despropósito visual fue el bueno de Ellelowlight, cuyo amor y devoción por la rana nos llegó al corazón… o algo.

La Rana Afro ha encontrado un nuevo amor.
Poco más se puede decir del último programa de la temporada. Pengo se lució una vez más con su Trivial demostrando la supina ignorancia del público (o mejor dicho, lo frikis que somos de sabernos de memoria datos tan poco útiles para la vida), Benelux nos dejó a todos maravillados con su carta de admiración al programa, y un servidor bajó un escalón más en la asegurada caída a la locura analizando un juego de mierda (juego por el que, tranquilos, no pagué más de 15 euros).
He de agradecer a todos los que hicieron posible que el programa se pudiera llevar a cabo, empezando por el MangaRoom, que una vez más confió en acogernos, y también a Yuri y a la gente de su Federación por hacernos hueco.
También a todos los amigos que nos enviaron sus mails y sus felicitaciones, y a todos los oyentes que se acercaron a vernos en directo. Un programa así, cuanta más gente hay ahí reunida, más satisfactorio es para todos los que lo hacemos. No me olvido de los que lo escucharon desde sus casas, gracias a los coleguillas de RadioBattletoads… Solo espero que este año la experiencia no fuera tan catastrófica como la de otros años.

Todos los especímenes reunidos para el programa 352
Solo puedo acabar afirmando que el aplauso final que nos dedicaron a todos al acabar el programa, es la experiencia más gratificante y emocionalmente extraordinaria que he vivido en la vida.
Es por cosas como estas por las que os puedo asegurar que habrá una Temporada 11 con su respectivo Programa Final de Temporada. Gracias a todos.
Uno de los mejores aspectos del programa de final de temporada y celebración de los diez años fue poder reunir a prácticamente todas las personas que en un momento dado han formado parte del equipo del programa. No es fácil reunir a esta quincena de personas pero ahí estaban la mayoría, reunidos aquella tarde de sábado para celebrar una década de vida del programa.
Mi máxima ilusión hubiera sido que todos y cada uno de ellos hubiera tenido su momento y minuto de gloria, a pesar de que algunos haga tiempo que no colaboren en el programa, pero comprenderéis que eso es imposible a la práctica.
De todas formas se hizo lo que se pudo y algunas pequeñas colaboraciones de última hora surgieron de este propósito; colaboraciones como las de Yuri.

Algunos de los más escurridizos Colaboradores de Game Over. Nacho Fernandez, Yuri, MrPengo y Frika. Por detrás, aparece tapado el bueno de Superpan.
Jorge “Yuri” Catalina fue uno de nuestros primeros colaboradores hace años, pero ahora está enfrascado en el gran proyecto de la SWA, una Federación y Escuela de Wrestling y lucha libre que celebra regularmente sus shows en Barcelona.
De hecho, esos shows, y las mismas clases que él imparte, se celebran actualmente en el MangaRoom; de ahí que en todas las fotos observéis que detrás de nosotros hay un ring. Para más inri, apenas unas horas antes de empezar el programa, Yuri acababa de terminar una de sus clases, y el ambiente olía a tigre.
Quería que Yuri colaborase de alguna manera en el programa, como pequeño homenaje y porque no, en reconocimiento a todos sus años con nosotros, pero a ninguno de los dos se le ocurría como. Fue él mismo, apenas una hora antes de empezar el programa, quien me propuso que siguiendo su vena gamberra, podía aparecer recién salido de la ducha haciendo el teatrillo de que no tenía ni idea que íbamos a estar ahí… Para darle más tensión dramática al asunto añadí mi propio toque: aceptaba la idea de Yuri, pero éste podía salir en el momento que quisiera, sin avisar, a traición…
De ahí que las caras de horror tras la aparición de Yuri desnudo sean verídicas. Estábamos avisados pero no del momento en que sucedería… Bueno, avisados no del todo. El calvo que nos dedicó fue completamente inesperado.

Game Over, ahora con el doble de hombres musculosos y húmedos.
Mari es otro de aquellos miembros que no podían faltar a la cita del último programa y menos tras el inolvidable show del año anterior y su análisis de Patapon. Desgraciadamente el listón estaba muy alto y había que encontrar una idea muy rompedora.
Hablando con ella por teléfono sobre qué podía hacer, tuve un flash; un flash con muy mala leche. “Oye, ¿y por qué no analizas el World of Warcraft?”.
La pobre Mari, que es una señorita muy educada, no se cagó en mis muertos, por lo menos no delante mio, con lo que con ayuda de Koopa, que aún recordaba sus tiempos de GOW, preparamos su ordenador para jugar durante una semana al señor de los MMORPG y anotar sus impresiones.
Puedo asegurar que Mari ha conseguido, no sin esfuerzo, recuperarse de semejante experiencia y actualmente vuelve a ser un miembro productivo de nuestra sociedad.

Como demuestran las imágenes, Mari no acabó traumatizada ni peligró la vida del artista. O no...
Para acabar, otra de las principales colaboraciones de aquel programa fue una completamente inesperada, ya que la perpetraron no unos colaboradores oficiales de Game Over sino algunos de nuestros amigos y seguidores.
Ya hace tiempo que algunos de ellos, como Osano, Benelux o Joodi, se han unido en un grupo que se hace llamar el MUSGO, alias “Muebles Unidos Siempre en Game Over”, en referencia al apelativo que utilizamos para definir a los oyentes que se pasan todas las semanas a vernos en directo.
Pese a no ser miembros del programa en el estricto sentido de la palabra, son casi como de la familia con lo que creía sinceramente que se merecían su propio momento de protagonismo. Les comenté la posibilidad unos días antes y aceptaron entusiasmados la idea.
Me esperaba alguna cosa sencilla, algún discursillo, algún pequeño himno, pero cuando vi aparecer a sus miembros con chubasqueros y toda la parafernalia (junto a unos cartuchos decorados en honor a “la mano de Osano”) no podía creérmelo. El momento, pese a que he de confesar que era el que más miedo me daba de aquella tarde, quedó más que bien pese a los nervios y falta de experiencia de sus responsables.

Las principales caras visibles del MUSGO: Isaac250, Imper, Benelux, Osano, Joodi y Lourdes
En el próximo post continuamos hablando del último programa de la temporada, y ahora sí, la rana afro, el concierto de Drácula, y también el Trivial Friki entre otras muchas más paridas.
El programa de final de temporada, que os voy a decir que no sepáis ya, es una ocasión muy especial y emblemática para todos los miembros de Game Over.
Pero no solo por poner punto y final a una temporada, reunirnos con todos los oyentes que vienen a vernos, o por la posterior cena… también porque para todos nosotros es un reto, un gran reto.
Es evidente que no somos profesionales radiofónicos y que la mayoría de los que estamos aquí hacemos esto para pasar el rato, pero he de aseguraros que existe una gran fuerza de voluntad por parte de todos los componentes de Game Over con tal de mejorar y pulir cada uno de los posibles detalles de nuestro espacio.
Por eso, los programas en directo son como una espina clavada para todos nosotros; lejos de la seguridad del cobijo de los estudios de Radio Despí, no vamos a engañar a nadie, pese a la buena voluntad de algunos oyentes que afirman lo contrario, el directo desde exteriores nos ha ido siempre grande.
Nuestro reto, el reto, es conseguir un programa con una calidad similar a la del resto de semanas pero desde exteriores; algo medianamente profesional, con cara y ojos, presentable y lo más importante, que haga pasar un buen rato tanto a audiencia presente como no presente. Algo que sea más Game Over que nunca, concentrado, y no una de esas experiencias bizarras de otras temporadas.

Gran parte del equipo reunido
Evidentemente, ese Game Over de aquella remota tarde de julio, no pasaría por los controles de calidad minimamente exigibles de cualquier radio profesional, como ninguno de nuestros programas, pero estoy satisfecho, porque creo que hemos dado un primer paso, un decisivo primer paso hacia conseguir nuestro propósito. El reto estaba ahí, y por lo menos creo que ya hemos encauzado el buen camino.
Desde el minuto cero, preparar los guiones de ese programa se convirtió en una obsesión. Hemos aprendido a la fuerza que los mejores programas son los que tienen los mejores guiones, permisivos, pero estrictos en cuanto a su desarrollo.
Tenía varias cosas claras desde el principio: tenía que ser un programa dinámico, sin pausas; que no durase más de dos horas y media para no aburrir al personal; y con contenido, tanto contenido como lo puede tener un Game Over habitual aunque naturalmente orientado más a la risa que a la información. Por lo tanto, entre otros muchos sacrificios, no habría el habitual resumen de noticias del año ni nada por el estilo como hemos ido celebrando los últimos años. Todas las coñas que se podían hacer con una noticia chorra ya se hicieron en su momento, y no tenía sentido recuperar algo de lo que ya muchos ni siquiera se acuerdan.
Con lo que no contaba entonces era con uno de los principales adalides responsables de que el programa consiguiera subir un nivel en cuanto a calidad, y ese no era otro que uno de los más veteranos amigos del programa, nuestro colega Jony.

Jony, como los grandes directores de teatro, moviendo la comparsa
Ya hacía tiempo que el bueno de Jony me comentaba, como ocasional observador, algunas formas que tenía en mente para mejorar el programa. Una de ellas era una sincera crítica hacia mi persona, y es que como bien observó sabiamente, un servidor intenta controlar demasiadas cosas en el estudio, sin delegar, como para poder hacerlas todas bien.
Conocedor de como un programa de final de temporada está lleno de pequeños detalles imposibles de controlar por completo si quieres dedicarte en cuerpo y alma a locutar, le propuse a Jony que nos hiciera de director, o de productor, como creo que se llama a esta responsabilidad en la jerga del mundillo.
En otras palabras, que llevase un poco el cotarro, que controlase que todas las secciones entrasen a su momento, y que todos los items necesarios estuvieran listos al momento de empezar cada parte del programa. Jony tenía carta blanca en cuanto al desarrollo del programa; el equipo tenía instrucciones de obedecer a sus anotaciones y si, por ejemplo, una sección se hacia demasiado larga, tenía pleno derecho a finiquitarla.
Afortunadamente Jony no tuvo que ponerse demasiado farruco, pero no os podéis ni llegar a imaginar la de trabajo, en comparación con el año pasado, que me quitó de encima.
El programa ganó mucho gracias a su callada y anónima intervención; por eso le hemos nombrado miembro de honor del programa y es muy probable que repita pronto en su valioso papel.
Centrandonos en el programa en sí, me gustaría comentar un poco por encima como se llevaron a cabo cada una de sus secciones y algunos de sus entresijos. Hoy quisiera quedarme con la más grande de todas ellas, y también la que más problemas nos dio.
La Retrospect, pese a ser el plato fuerte de la jornada estuvo constantemente al borde de la cancelación, tanto por las merecidas vacaciones del Sr. Cine, que casi coinciden con el programa, como con la dificultad desde el primer día de conseguir toda la parafernalia necesaria.

Una imagen para la historia. El Sr.Cine con el Power Glove.
Todo empezó hace cerca de medio año cuando el oyente Monty y su hermano nos hicieron uno de los regalos más bizarros y sorprendentes que nos han hecho hasta la fecha: un Power Glove. Había que sacarle algún provecho al invento, pero al ser un ítem de coñas demasiado visuales, había pocas oportunidades más allá del programa final de temporada.
Decidimos que sería el Sr.Cine el que se enfundaría el guante del mal, pero justo ahí empezaron los problemas… Para empezar, el Power Glove era japonés, y usa un tipo de conexión que solo se encuentra en la Famicom japonesa. Peor aún, solo se encuentra en los modelos oficiales de Nintendo, descartando la posibilidad de usar algún clónico barato.
Encontrar una Famicom japonesa no era problema, conocemos unos cuantos coleccionistas que tienen alguna, pero encontrar una que pudiera conectarse a una televisión PAL sin problemas es otro tema.
Tras mucho buscar y ningún resultado, optamos por la vía rápida y comprar directamente una Famicom AV, el modelo de NES japonesa famoso por poder conectarse vía cable RCA. En EvolutionGames nos hicieron un buen precio y encima nos regalaron un título que se me antojaba perfecto para el Retrospect: Super Mario Bros USA, el nombre que recibió Super Mario Bros 2 en Japón.
Pero la fatalidad volvió a cebarse con nosotros… Tras conectar todo lo necesario y con Mario en la pantalla, el Power Glove no funcionaba. Su sensor de movimiento indicaba que el hardware en sí estaba operando correctamente, pero el fontanero bigutudo no se movía de su posición. Algo estaba pasando y no teníamos ni idea de que.

Koopa testeando el Juego de la Mentira, Super Mario Bros USA
Encontrar información en Internet sobre el Power Glove es un tema peliagudo. Simplemente no la hay, es un ítem demasiado oscuro de la historia de los videojuegos y la mayoría son referencias al análisis del Angry VideoGame Nerd. Precisamente un comentario de éste mismo nos llevó por el camino equivocado…
Según el AVGN, cada juego requiere que se introduzca un código en el PG para poder jugar… Esto no es exactamente cierto, lo que se hace es introducir un código de configuración de movimiento para adaptarse a cada título. Para hacer un símil, los códigos del PG son como las diferentes configuraciones predeterminadas de botones de un Street Fighter. Es decir, que en teoría, introducir el código correcto o no de cada juego, no influye en que puedas jugar o no; solo en la calidad del control.
La fortuna llegó cuando encontré una página que traducía el manual original del Power Glove y hacía algunos comentarios genéricos sobre su funcionamiento.
El mismo manual de PG muestra una lista de títulos de NES con su correspondiente código numérico, entre los que naturalmente no estaba Super Mario Bros 2. Un comentario me hizo dudar, según uno de los colaboradores de la página, el PowerGlove solo es compatible con los juegos de esa corta lista.
El comentario me parecía ridículo… El PowerGlove, pese a todas sus limitaciones, no es más que un bizarro control de movimiento; lo único que hace es traducir tus movimientos a las mismas instrucciones que usa cualquier pad para comunicarse con la consola. Inventos desafortunados similares, como el Activator, funcionaban con cualquier juego y además, eso sería como decir, por poner un símil, que un joystick de 360 solo funciona con unos juegos y con otros no… Lo peor del caso es que estaba equivocado.

Un "espontáneo" horrorizado ante el Power Glove y una famosa mano que pasaba por ahí.
Efectivamente, descubrimos otra carencia más del PowerGlove de la que poca gente se ha hecho eco, y en mi opinión la peor de todas: solo funciona con un limitado catalogo de juegos. Y lo comprobamos con un tiro a ciegas. Imprimimos la lista de supuestos juegos compatibles y nos fuimos a la Famicom Store de Barcelona, que tiene un amplio catalogo de juegos japoneses, a comprar cualquiera de ellos.
La casualidad consiguió que el único que tenían disponible era el Top Gun, juego que el mismo AVGN había hecho famoso con ese mismo análisis del odioso guante, y que ha hecho que algunos oyentes crean que elegimos ese juego como homenaje al Sr. Rolfe. No niego que la idea me pareció fantástica y el homenaje involuntario sobradamente merecido, pero todo se debió como veis, a la mera casualidad de hechos y sucesos.
Cuando moví el avión a izquierda y derecha por primera vez con el guante enfundado, respiré tranquilo por primera vez en una larga y estresante semana de llamadas, visitas a tiendas, y búsqueda de información por Internet.
Visto el resultado final, valió la pena el esfuerzo.
La sección del Sr.Cine contaba con dos momentos; un guión preparado sobre el juego que probó en emulador en su casa, de aquellos con tanta chispa que sabe hacer tan bien, y posteriormente el análisis en directo, otra de las grandes habilidades mediáticas de este genio de las ondas, que os aseguro, no tenía ni idea de a que se enfrentaba hasta llegar al MangaRoom. Solo sabía que iba a probar el antepasado de la Wii, lo cual ya le horrorizó bastante, pero seguro que no lo suficiente.
Pese a ser el único botarate que no vistió la camiseta de los 10 Años de GameOver con que se obsequió a todo el equipo, no puedo evitar repetir mi agradecimiento al hombre que siempre nos brinda los mejores y más divertidos espacios en el programa.

Top Gun + Power Glove, una mezcla explosiva.
En unos días más comentarios y anécdotas sobre el programa de fin de temporada. La secesión del Musgo, la Rana Afro, el concierto de Dracula entre muchas otras paridas más…