Recientemente, casi la totalidad de medios se hacían eco de una noticia, que de hecho, de noticia tiene poco: el décimo aniversario de Dreamcast, una consola que por mucho cariño le tenga o tengamos, murió hace mucho tiempo, y no con demasiado éxito hay que añadir.
Entonces, ¿por qué Dreamcast sigue siendo a día de hoy fuente de noticias, por triviales que sean, en los medios especializados? ¿Qué tuvo esa consola que ha conseguido crear una comunidad de fieles seguidores y fanáticos que todavía a día de hoy siguen llorando su muerte? ¿Por qué se celebra el décimo aniversario de Dreamcast, y no obstante, no nos hemos enterado de los aniversarios de otras tantas consolas que, además, vendieron y tuvieron mucho más éxito que la última consola de Sega?
Estas y muchas más son las preguntas que me hago para intentar entender el fenómeno Dreamcast, un fenómeno capaz de conseguir que riadas de seguidores se movilicen para celebrar una efeméride en apariencia banal.
Ahí esta el ejemplo de los amigos de DreamParty 2008, que montan una fiesta de juego non-stop dedicada en exclusiva a la consola… ¿qué otra consola puede presumir de tal gesta?
Recuerdo hace varios años ya, cuando redacté un articulo inédito hasta la fecha, y basado en uno publicado en Planet Dreamcast, en el que exponía mi particular teoría de porqué Dreamcast, pese a la reconocida calidad del sistema y fandom fiel y dedicado, fracasó y llevó a la decisión a Sega de dejar el negocio de los sistemas de ocio doméstico.
La clave en mi opinión radicó en todos esos fans durmientes, esos Segueros radicales de antaño, en letargo desde la Mega Drive, que despertaron de sus largos años de retiro voluntario, incapaces de reconocer los despropósitos de la compañía con los diferentes gadgets para su consola de 16 bits, y en menor medida, el fracaso comercial de Saturn.
Con Dreamcast, que rápidamente demostró al mundo su calidad y disposición a batallar de nuevo con orgullo por el olimpo consolero, todos esos fans despertaron maravillados y decididos, convencidos casi de forma fanática, que la consola iba a ser algo grande. Era como un faro de esperanza, una nueva oportunidad de retomar todo lo bueno que identifica al videojuego… Un poco en la línea del fenómeno Barack Obama, si se me permite comparar la trascendencia de la presidencia de Estados Unidos, con la de una mera consola de videojuegos.
Desgraciadamente el mercado real, el que va más allá de esos fanatismos, y que en aquel entonces no tenía nada que ver con el actual, había perdido ya toda muestra de fe y confianza hacia Sega después de repetidos intentos de engañar al público y una nefasta gestión administrativa de la compañía. Y no les culpo… ¿Quién en su sano juicio hubiera confiado de nuevo en una compañía que se sacó de la manga esos despropósitos jugables durante los tardíos noventa?
La lastima es que cuando la compañía y la consola demostraron al mercado, piratería no obstante, que al fin se había conseguido un proyecto prometedor y de calidad, ya era demasiado tarde.
Por eso sigo defendiendo, a día de hoy, que la principal razón del fracaso de Dreamcast y cierre del departamento en Sega, fue culpa de esa mala gestión y producción de proyectos absurdos en la que se ciñó la compañía tras la Mega Drive. Lo que en mi opinión fue otro error, ya que cerraron el chiringuito, justo en el momento en que el mercado volvía a confiar, en cierta medida, en ellos.
Pese a todo, a día de hoy Dreamcast sigue siendo una de las consolas que más cariño recibe por parte del público. Se a ciencia cierta que no soy el único friki que acostumbra a sacar la consola ocasionalmente para un par de vicios rápidos o que se la lleva a una fiesta con colegas para amenizar la jornada.
De hecho, es curioso comprobar que suele ser la consola elegida para amenizar partys, siendo la primera, y seguramente la que más provecho sacó al juego multiplayer para cuatro jugadores.
Pero no fue el único logro que consiguió… Popularizó los juegos de lucha entre un público menos afín, por lo menos en Occidente, creó nuevos géneros y revitalizó otros tantos, y sentó las bases de todo un catalogo de juegos originales que marcarían el inicio de una de las consolas más rentables en la actualidad: Xbox.
Al margen de querer llevar la contraria a Nintendo, no es de extrañar que la mayoría de Segueros se hayan pasado a Microsoft… Ha sido la que en mayor parte recogió el testigo de la compañía.
Otra cosa que consiguió en mi opinión Dreamcast fue plantar cara a PlayStation, o por lo menos de forma simbólica.
En un momento en que la consola de Sony apenas tenía competencia, y porqué no decirlo, los jugones más recalcitrantes estábamos un tanto quemados con ella, apareció el sistema de Sega con juegos muy coloristas en un mercado aparentemente gris.
Además, posiblemente el ratio de juegos de calidad dentro de su catalogo fue uno de los más elevados de la historia del videojuego… Es cierto también que su catalogo fue siempre muy limitado, apenas unos doscientos en territorio no japonés, pero una buena mayoría de ellos recibieron alabanzas a partes iguales por público y medios especializados.
Chorraditas como la VMU, idea que fue vilmente copiada por Sony, o ser la primera con funcionalidades online realmente interesantes, seguro que contribuyeron mucho a crear el mito; un mito que apenas superó la frontera de los diez millones de unidades vendidas, una cifra irrisoria para una de las consolas más populares entre los aficionados.
¿Son pues todos estos pequeños logros e hitos, los que han conseguido que guardemos tan grato recuerdo de éste aparato electronico?
El cariño y devoción al perdedor no es algo nuevo, es un fenómeno más que estudiado en psicología, y de perder, hasta los papeles, los Segueros sabemos un rato.
La consola tenía calidad, tenía un catalogo más que destacable y con genuinas joyas, y algunas invenciones memorables para el recuerdo. Y aún así mordió el polvo.
Creo que ese fanatismo hacia la consola va más allá de ser la última consola de Sega. De no haber aparecido jamás Dreamcast, dudo mucho que Saturn se hubiese llevado el gato al agua de igual manera, pese a que sus comunidades de seguidores son igualmente algunas de las más fieles y dedicadas del planeta.
¿Entonces, que mueve al jugón de vieja escuela, que nos mueve a sacar del altillo esta vieja consola de forma lo suficientemente habitual como para que nunca acabe de criar suficiente polvo, para pasar largas tardes y noches jugando a su variado catalogo?
¿La nostalgia? ¿La necesidad de recuperar aquellos juegos de antaño, con ideas que no han sido recuperadas a posteriori, para vergüenza de muchos desarrolladores? ¿Ese multiplayer realmente currado y con varias posibilidades? ¿Los diferentes cachivaches que innovaron un mercado muchisimo antes que a Nintendo le pasara por la cabeza hacer un mando a distancia?
No lo se, pero imagino que una mezcla de todos ellos y algunos otros factores que no se describir con palabras. Con Dreamcast fuimos jugablemente hablando felices, y que nos abandonará de forma tan precipitada, como los grandes mitos de Hollywood, no hizo más que agrandar la leyenda.
A día de hoy, todavía hay pequeños grupos que se dedican a hacer juegos de forma oficial y no oficial… además de homebrew simple pero variado.
Pero es en el cariño de todas aquellas personas que recuerdan con una sonrisa la consola, y que corren a rescatarla del fondo del armario, al oír noticias como la de ese décimo aniversario, donde se nota que la consola tuvo algo especial, algo que ni siquiera las consolas de mayor éxito capaces de vender más de cien millones de unidades han conseguido a posteriori.
Por éstas y muchas más razones seguramente Dreamcast tiene ganado el podio moral que tiene. Por lo que a mi respecta, ha sido siempre mi consola favorita en toda mi larga vida consolera, y dudo mucho que alguien vaya a conseguir reemplazarla en breve.
Y vosotros, fieles seguidores de Game Blogger, ¿qué os viene a la cabeza al pensar en Dreamcast? Si queréis compartir conmigo alguna de vuestras teorías para intentar explicar el fenómeno Dreamcast sois bienvenidos, o si queréis simplemente expresar lo que supuso para vosotros o directamente que os pasa por el coco al recordarla, idem.
Para acabar, un regalo visual, el de mi amigo Nachomon y éste cojonudo diseño de un Dreamcaster Robot dispuesto a poner los puntos sobre las íes y devolver la cordura al mercado del videojuego. Ojala fuera de verdad…










Me parece que ésa no es la única Dreamcast que hace un cameo en Unleashed, tenlo en cuenta a la hora de analizarlo.
Te faltó decir que uno de los jefes del Sonic Adventure está hecho a partir de Dreamcast recicladas.
Cuando pienso en Dreamcast pienso en Godzilla, Virtua Fighter y Sonic Adventures. Son juegos que me pasé aún sin tener la consola (la tomaba prestada varios días seguidos de vez en cuando :D). Una cosa es no comprar consolas de Sega y otra no jugar a los juegos. Yo no soy tonto como diría en cierta cadena de tiendas.
Pues junto con GameBoy, para mi Dreamcast tambien es una de las mejores, dando esta sensacion de buen rollito tan extranyamente especial.
hace unos dias precisamente empeze a buscar por ebay algun cable RCA para poder volver a jugar a algunos juegazos :D
Larga vida al rey! ;)
Que gran consola, con muchos de los mejores juegos de la historia como el sonic adventure, skies of arcadia, resident evil code veronica, el street fighter thirth strike y por supuesto los shenmue… Voy a conectarla y hecharme unas partidas que me han entrado ganas.
Para mi la Dreamcast es, por activa y por pasiva, Jet Set Radio: un juego que cogió los manidos juegos de skate de los ordenadores de ocho bits y lo modernizo de una manera magistral. Lo más curioso es que Dreamcast es el único sistema de SEGA que realmente me gustó, y creo que es de las poquisimas consolas que tiene “personalidad” propia, rehuyendo de imagenes estereotipadas de “macho” o “extremo”.
Por cierto, creo que el que realmente popularizó las partidas a cuatro jugadores fue Nintendo 64 (aunque ya se podian pegar vicios a cuatro desde la NES, al menos).
Yo pienso que Dreamcast se adelanto demasiado a su epoca ya que las partidas multijugador en linea con una consola no estaban tan extendidas. He de decir que no he jugado mucho a esta consola ya que por desgracia no pude pillarmela en su momento y solo he echado alguna que otra partida en mi niñez/juventud (tengo 23 años xD). Decir que me apasione con Mega Drive y ya despues de tanto desproposito como se dice en el articulo termine cansandome del hardware de Sega y me pase a otras plataformas. Bueno hasta la game cube (la cual acabo abandonada en mi armario), no compre una consola de sobremesa, mas tarde la ps2 y luego la xbox 360. Segun oi, no se si es cierto o no, microsoft compro alguna historia a sega respecto a hardware, no lo se, supongo que seria interesante un programa de “lo que nunca te atrevio a preguntar sobre los videjuegos” microsoft en las consolas, que no se si se ha hecho ya en el programa xDD.
No hay más que encenderla y contemplar el simpatico y colorista menú principal para ver que pertenece a otra estirpe distinta a las actuales lideres del juego más “hardcore”, con sus presentaciones tope agresivas y atómicas. Por más que lo intento no consigo empatizar con ellas.
Dreamcast me produjo desde el principio una sensación de entrar en un mundo nuevo, más nítido, mas colorido y donde todo parecía posible (huy, que ñoño me ha quedado)Fué un prodigioso avance de las consolas que estaban aún por venir, y tambien de juegos que no han tenido continuidad. Eso la hizo única. Desùes del salto gráfico de Saturn a Dreamcast, la PS2 me dejó frio. Además, el detalle del selector de herzios se lo curraron mucho más que los de Sony años despues. Es la consola de loa arcades a porillo, el sueño de cualquier jugón de la vieja escuela. Los más jóvenes consoleros de entonces, atados casi todos a la pley, no la supieron apreciar. Ellos se la pierden.
Yo creo que lo más triste de DC no es que durase poco, sino la actitud tan despectiva que mostraron hacia ella los que antes que saliera la PS2 ya la llamaban patata. El tiempo pone a cada uno en su sitio, y el de mi DC es debajo de mi tele, junto a mi saturn, yo las veo a ambas como una continuidad, varios títulos que nacieron en Saturn brillaron auténticamente en DC. Son casi complementarias. Que lástima Sega, que mal os lo montasteis…
Yo creo que el problema fue,ni más ni menos,la inseguridad de Sega ante el mercado.El no estar seguro de los 32 bits y llenar de cables tu MegaDrive con 32X,Mega CD…Sega hizo lo mismo con Dreamcast,lanzándola al mercado 2 años antes que sus competidoras,2 años que podían haber usado por ejemplo en mejorar el sistema de seguridad.Esa inseguridad de sacar consolas cada 3 años (Nintendo o Sony las sacan cada 5 o 6) fue uno de los factores que hizao que Sega se fuera a tomar por saco,el querer ser el primero en todo cuando podrías serlo esperando más.Dudo que veamos Dreamcast 2 ;(