Este largo pasado fin de semana ha contado con un protagonista de excepción en la capital condal. Se celebraba el GameStorming, un nuevo intento de crear una feria dedicada a los videojuegos que se convierta en un referente dentro de nuestra ciudad, pero que a diferencia de las anteriores, ésta parece haber tomado el buen camino.
Como miembros y redactores tanto de Game Over, como de éste humilde Blog, fuimos invitados a asistir al evento, y pese a que he de reconocer que inicialmente mis expectativas eran algo bajas, sus organizadores me sorprendieron con un evento con mucha solera y lo más importante: muy prometedor.
No solo es el hecho de haber pasado un genial fin de semana, también es comprobar que con un poco más de experiencia y labrándose un nombre en el sector, el GameStorming puede convertirse en algo muy grande.
Ya de por sí, conmigo, cualquier evento organizado por frikis y para frikis (sin ser esto un termino despectivo) ya tiene mucho ganado.
He estado suficientes años detrás del mostrador sudando y organizando pequeños eventos dedicados al videojuego, como para sentir una mínima empatía con los sufridos responsables de un proyecto como éste.
Jamás despedazaré ni arremataré contra un certamen de estas características como si lo hago con otros eventos que no me merecen el más mínimo respeto… pero es que tampoco hay mucho que criticar al GameStorming pese a los evidentes problemas de organización que implica algo tan grande sin apenas experiencia previa, ni a las cosas que pueden mejorarse gracias, lo dicho, a esa experiencia ganada.
El evento, dividido en básicamente tres zonas, contaba con un rincón para el Concurso Nacional de Dance Dance Revolution, otro para los estudios de videojuegos que presentaban a concurso sus proyectos, y mi favorito, el rincón de las consolas… pero un rincón genuino, especial, donde las protagonistas eran las consolas de toda la historia.
No hubiera tenido ningún sentido colocar hileras e hileras de consolas de nueva generación como sí hacen en tantas otras ferias…
A un amante de lo retro como un servidor, maravilló contemplar unas cuantas decenas de televisiones de tubo con un muestrario de los grandes hitos de la historia, desde los primitivos ordenadores personales con los que nos criamos, al desfile completo de cada generación de las grandes compañías.
Imaginaos qué siente uno al entrar al recinto y contemplar maravillado un “Fernando Martín Basket Master” junto a un “Nintendo World Cup” y un “Alex Kidd”. O echar unos vicios al Street Fighter 2, pero en su soporte original y sin ningún artificio, o poder testear, uno a uno, todos los videojuegos aparecidos en consola de la serie musical de Konami Bemani. Incluidos los ya olvidados Guitar Freaks o Drum Mania, tras la aparición de Rock Band. Por no hablar de poder testear algunas japonadas extrañas en Saturn o PSX, o la gran estrella de la jornada: el Virtual Boy, el cual al fin pude probar en primera persona.

Pasamos largas horas jugando en esta zona, porque no nos vamos a engañar a estas alturas de la vida, somos unos frikis de espanto.
Pero también me gustaron zonas como las de desarrolladores de videojuegos, donde se podían ver algunas cosas interesantes, y con una compañía tan grata como la del amigo Fanatiko contándome tejemanejes de la industria, aunque quizá se echó de menos la presencia, algo más que meramente testimonial como era el caso, de otros estudios reputados mostrando sus proyectos.
Y de la zona DDR poco puedo comentar… el tren de los aficionados que viven al máximo este juego musical lo perdí hace tiempo, y aunque retomé el contacto con algunos seres humanos que hacía tiempo que no veía, me sentí un tanto desconectado. Eso sí, sin duda una de las mejores ideas que tuvieron los organizadores del evento para atraer público dispar de todo tipo.
No puedo olvidarme de la siempre mítica Reunión de Amigos del MSX, que quizá fue relegada a un poco merecido segundo plano, pese a que este año no parecía tener aquellas maravillas espectaculares con la que nos han sorprendido otros años.
La comunidad MSX merece todo mi cariño y devoción, y creo que podría haberse fusionado de mejor manera con los eventos de la GameStorming, pero entiendo que seguramente obedeció a criterios organizativos que no puedo ni imaginar. A modo burlón, tiene gracia comprobar a cada año que pasa en esta reunión, que por cierto, fue el primer evento friki que cubrimos en Game Over años ha, haya más hijos de organizadores que organizadores en sí. Una demostración más de que nos estamos haciendo viejos.
La dedicación y entrega de la organización de GameStorming hacia la blogosfera es también encomiable, ofreciendo no solo pases de prensa y atención personalizada, sino también una sala de ordenadores para poder seguir haciendo su trabajo desde allí, y varias conferencias dedicadas a ellos.
Lo mejor, a título personal, una de las mejores ideas que jamás he visto en un evento de éste tipo, y que tanto he llegado a echar de menos en estos: una zona de relax, con cojines donde poder descansar y pasar un rato tranquilo charlando o incluso, como hizo más de un aventurado asistente, echando una siesta.
Insisto, ya imaginaba que el GameStorming tendría cosas muy chulas, pero las expectativas no estaban muy arriba. Después de tres días asistiendo sin falta, he de decir que estoy más que satisfecho con lo que allí se vio y vivió.
Hemos asistido a muchas ferias de videojuegos, o con los videojuegos como protagonista, que celebraron su primera edición y de los que nunca más se supo, pero espero de verdad que esta feria pueda celebrar nuevas ediciones en los años venideros.
Porque con la experiencia ganada, y el apoyo ganado de medios e instituciones (de los que ya declaro el incondicional de mi persona) el evento puede llegar a ser algo muy grande y remarcable.
Desde aquí mi más sincera enhorabuena a la organización del evento y ojala Game Over o Game Blogger puedan colaborar con ellos más de cerca en el futuro.







Nooo tio nooooo… El Tsubasa de PS2 era un pastiche…
El puto Otomo me marcó el 2-3 definitivo en el último minuto >_<
yo tambien estube y ciertamente estubo muy bien, poder hexar unos vicios al guardian heroes (y sus caidas espantosas de frames ;P) y ver como tenian (y la gente jugaba) al streets of rage 2 o al street fighter II de snes no tiene precio!!!
Y un juego de ps2 de capt tsubasa que tenia muuuuuuuuuu wena pinta!!! ^____^
Ver a los del DDR tambien no tiene precio, yo me canso con solo mirarlos ;P, pero joder hay algun@ que son maquinas de bailar!!!
Además, los yogurines como yo aprovechamos para “estrenar” consolas que nunca nos pudimos comprar (porque no existíamos, vamos).
Por otro lado, aunque también se echaran sus vicios, me gusto mucho la atención de la organización, y es que había cada juego del cual era imposible deducir sus controles :(
Por cierto, creo que, al final, todos acabamos odiando a Otomo…
Sin duda, el gamestorming ya es una realidad y lo que vendrá en el futuro será mucho mejor y no es pelota ¡¡
La atención a los bloggers fue muy buena y repartieron bombones >:p
[...] – Resumen del evento [...]