Hace ya unos cuantos años, existían ciertas revistas del sector de la informática dedicadas exclusivamente a promocionar y analizar software freeware y shareware, como Hot Shareware. Por aquella época, no era raro que me juntara en casa de mi exiliado amigo Alberto con el interesante objetivo pasar la tarde divirtiéndonos y descubriendo grandes joyas y tremendos zurullos del universo alternativo que suponía el software de distribución gratuita, principalmente juegos.
Entre algunas de las maravillas que descubrí por aquellos tiempos estaba un curioso y original programa: un simulador de bolsa para MS-DOS llamado Wall Street Raider. En principio no me parecía muy atractiva la idea de «jugar a la bolsa» pero como era multijugador era un claro candidato a ser probado aunque sólo fuera para pasar un rato criticando.

Lo que en principio me pareció un juego divertido con el que echar unas partidas para aniquilar a un amigo en el gran mercado financiero de la especulación (o que me dejara él en ridículo, que podía pasar) se ha convertido con los años en un clásico personal del que no he logrado deshacerme hasta hoy. Pero no creáis que juego a nuevas versiones, a pesar de que en su día se lanzara una versión para Windows. Sigo jugando a la última versión publicada para MS-DOS.
Desde los tiempos en que descubrí Wall Street Raider he cambiado de sistema operativo dos veces de forma radical. Primero fue a GNU/Linux y más tarde me hice switcher y desde ese momento uso Mac como plataforma. A pesar de jugar otros juegos de PC y consola, siempre he sentido la necesidad de matar algunos ratos libres con esta pequeña maravilla. Si os preguntáis como logré seguir jugando a un juego de MS-DOS todo este lapso de tiempo, la respuesta es sencilla: el emulador DOSBox.
Wall Street Raider es un simulador de bolsa con un interfaz basado en menús en perfecto inglés, muy intuitivo y sencillo de usar (una vez que estás familiarizado con los términos más comunes de la bolsa, claro). Permite jugar contra otros jugadores humanos o controlados por el ordenador hasta un máximo de cuatro jugadores (muy masivo no es). Se puede definir también el número de operaciones por turno y si queremos comenzar la partida con dinero en metálico (500 millones de dólares) o invertidos ya previamente por el software en acciones de compañías aleatorias.

Para la complejidad de la simulación, la aleatoriedad del entorno inicial está bastante bien conseguida, pese a que a lo largo de estos años he ido viendo que el punto de partida tiende poco a cambiar respecto a ciertos requisitos iniciales. Algo lógico para un juego de MS-DOS de hace ya tantos años. Pese a todo siempre aparecen condiciones económicas determinadas que hacen que invertir en ciertos sectores y compañías pueda ser más o menos ventajoso o que la inversión en bonos del tesoro sea más o menos rentable.
Desde el interfaz principal de Wall Street Raider se permite comprar acciones en empresas, asumir el control cuando se adquieren las suficientes, fusionar compañías para lograr mayores beneficios y una cuota de mercado mayor (siempre que el gobierno permita la operación y considere que no atente contra la competencia), podemos hacernos presidentes de la compañia que controlemos cobrando un sueldo,… incluso podemos demandar a otra compañía que tenga un dominio del mercado exagerado por prácticas de monopolio y pedirles una cantidad obscena de dinero en daños y perjuicios (para lo que deberemos elegir entre diferentes tipos de abogados, diferenciados por el sueldazo que cobran, como debe ser).
Para momentos de crisis como los que pasan hoy en día los grandes banqueros, se nos permite pedir préstamos, emitir bonos basura, sacar más acciones a la venta para pegar el pelotazo aprovechando el precio coyuntural e incluso tenemos la opción de hacer trampas. De vez en cuando, una pantalla en rojo nos avisará de que tenemos un test ético: la posibilidad de acceder a información privilegiada para usarla y lucrarnos como cabrones o permanecer puros e intentar ganarnos el pan especulando como campeones, pero dentro de las reglas del juego. El riesgo de que nos pillen existe, pero es aleatorio así que como dice el anuncio «te puede tocar a ti».
Todo esto con gran información ya desde la pantalla principal donde se van mostrando los cambios en el valor de las acciones de las empresas ¡para que nos sintamos como en el cogollo del parqué de la bolsa de Wall Street! (echándole mucha imaginación, claro). Siempre podremos acceder a la información pormenorizada de cada empresa de forma individual y ver los cambios más importantes que se producen, el valor de los activos de las empresas y sus deudas. Con todo esto luego podemos cambiar valores tan importantes para el devenir de las compañías que controlemos como el crecimiento, el porcentaje de ingresos dedicado a la investigación y desarrollo o el reparto de dividendos.
Lo gracioso es que llegué a probar la versión para Windows de Wall Street Raider (por eso de renovar un poco el software y tener algunas novedades que sirvieran de incentivo) pero no me convenció. La versión para Windows posee un interfaz muy poco intuitivo, lleno de botones, con todo cambiado de sitio y organizado de forma diferente a como está en la sublime versión de MS-DOS.
Antes de acabar, un detalle es que en ningún momento he dicho que haya comprado el juego nunca durante todos estos años. Y es que es así, nunca he jugado al juego completo (que son unos miseros 20 dólares), siempre lo he hecho con la versión shareware. No es por tacañería, es que nunca he dado el paso para compensar al desarrollador por tantas horas de juego que me ha dado Wall Street Raider de forma gratuita. ¡No soy digno!





¡Agradecidooooo! ¡Emocionadooooo! Solo puedo deciiiiiiir, gracias por veniiiiiir…. Me congratulo de que el artículo haya sido agraciado con la colaboración en portalgameblogger :-)
Estos jueguecicos que luego han visto mejoras, pero que por alguna razon te siguen enganchando de verdad en su primitiva version Dosera, me recuerda al F15 Strike Eagle… Al que sigo hoy en dia jugando como loco.
O al VGA Planets, que por muchas versiones windowseras, como los vicios a la original, na de na…
De temas adinerados, siempre me ha molado el Capitalism. :-/