¿Alguna vez os habeis quejado de que las tareas de Miyamoto son cada vez más administrativas y le alejan de poder ponerse manos a la masa durante el desarrollo de sus producciones? Pues muchos recordarán que estas quejas no son algo nuevo… Ya se le achacaba esto desde los tiempos de Nintendo 64, donde Ocarina of Time fue el último gran trabajo donde su influencia exudaba por todos sus poros. Los siguientes títulos no tenian el cariño, el pulido de este hombre… y llegó para Gamecube un juego que olia a Miyamoto. Su esencia se sentia en todos sus apartados. Y fue llamado Pikmin.
Pikmin es la traducción perfecta del famoso Lemmings a consola. Es saber adaptar de la manera más pura la esencia de la obra de DMA Designs a un pad. Lo de menos es su historia (un astronauta que se estrella en un planeta; mmmmhh… ¿esto donde lo he visto yo antes…?), lo que importa es su inmersión. Facil para los menos avezados en esto de los puzzles, y con suficientes retos para los jugadores más sesudos. Con suficiente acción para los impacientes, y con suficientes puzzles para los estrategas. Y todo esto mientras el escaso oxigeno que disponemos se consume inexorablemente.
Cuenta Miyamoto que a la hora de realizar el juego se inspiró viendo a unas hormigas de su jardín, y el trabajo de diseño de este juego así lo denota. Nos moveremos, diminutos como somos, sobre piedras, charcos, flores y tierra, y sus gráficos lucen estupendamente… El modelado de los Pikmins es muy sencillo y simplón, pero esto facilita poder mover 100 de ellos simultaneamente de forma fluida y con acciones independientes. La música es un puro acompañamiento para poder pensar relajadamente cual es la mejor estrategia, aunque cuando comience a ponerse el sol el sonido comenzará a angustiarnos, denotando la urgencia de replegar nuestro ejercito particular si no queremos perderlo. Los efectos de sonido lucen bien, pero tampoco son remarcables.
Pikmin es sencillo, pero desafiante. Hace pensar al jugador, pero también le obliga a pelear. Pikmin es un juego de puzzles, pero pensado para que cualquiera pueda coger un pad y disfrutarlo plenamente, sea o no un amante del género. Y ese es un equilibrio muy dificil de lograr.
Plataforma: Gamecube.
También mola:
Pikmin tuvo secuela (llamada, en un alarde de originalidad, Pikmin 2). Se elimina el límite de 30 dias, pero a cambio añade más tesoros secretos. Tan o más bueno que su precuela. También para Gamecube.






Joder Tío! Esta es una verdadera genialidad de Myamoto. Este juego fue despreciado por las masa por lo menos de donde yo vengo, nadie de mis colegas quiso jugarlo nunca, yo en cambio compré mi Cubito muy tarde y solamente conseguí una copia de la primera entrega, todavía estoy deseando jugar la segunda. En México me espera mi Cubo y espero que alguien venda alguna copia
Cuando me lo compré me lo vendieron a… ¡5 EUROS! Eso sí, el Pokémon XD en esa misma tienda a 30 l’erus (ése no me lo pillé). Por supuesto, era de segunda mano y le faltaba el manual, pero por 5 l’erus tener el Pikmin no me parece mal negocio. Y es que el juego es bastante original y todo. No me gusta el límite de 30 días, pero bueno, ahí está el reto. Me dan mucha pena los Pikmins cuando se mueren. T^T