Miércoles, 29 Agosto, 2007 01:26
Estos últimos días han sido días en el que de forma muy habitual he charlado con amigos y compañeros sobre la importación de videojuegos. El fenómeno Playasia sigue pegando fuerte, y algunos empiezan a temer que semejante “chollo” no dure eternamente.
Gracias a nuestro amigo Kuksool del Foro de GameOver, me entero de la publicación de un artículo en el periódico El Mundo, que trata precisamene de este creciente fenómeno. Lo curioso es que comparto muchas de las opiniones realizadas en susodicho articulo, y al igual que su redactor, opino que la importación de videojuegos sigue siendo un fenomeno menor, que poco más que una pequeña espina molesta a las grandes corporaciones del ramo.
Estos son algunos de los extractos de susodicho articulo, firmado por Javier González.
El alto precio de los videojuegos impulsa su importación desde Asia
Un juego de consola puede llegar a valer entre 60 y 70 euros en España, mientras que importarlo doblado al castellano desde Hong Kong cuesta entre 30 y 45 euros, gastos de envío incluidos. Una oferta irrechazable cada vez más conocida entre los usuarios, aunque aún supone un “impacto muy pequeño” para fabricantes como Sony y Microsoft.
Un estudio de la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (ADESE) demuestra que tres de cada cuatro jugadores preferiría comprar juegos originales si tuviese dinero para ello. Sin embargo, el coste de los videojuegos en España es bastante caro si se compara con el resto de Europa. (…)
A pesar de tener un poder adquisitivo inferior al de británicos o alemanes, los juegos valen lo mismo en España o, en algunos casos, incluso más. Un ejemplo: uno de los títulos estrella de la Xbox 360, ‘Gears of War‘, se puede encontrar en Reino Unido por 37.99 libras (55 euros), mientras que en España su precio oscila entre los 61 euros (Game.es) y 65 euros (El Corte Inglés). Sin embargo, la diferencia es más notable si se importa desde el otro extremo del mundo: en PlayAsia.com, por ejemplo, donde vale unos 40 euros traerlo (Incluidas las tasas y el transporte) y está doblado al castellano. Pero no es un caso único, estrenos como ‘The Darkness’ (36 euros sin contar tasas), ‘Call of Duty 3′ (29 euros) prueban la diferencia de precios. (…)
A pesar del sugerente precio, este fenómeno no supone un problema ni a Microsoft ni a Sony . “El perfil del usuario que importa juegos es el de un ‘jugón’ que quiere tenerlo en cuanto salga, por lo que no nos afecta tanto al hacer lanzamientos simultáneos en todo el mundo”, afirma Del Moral. Fuentes de Sony agregan que los problemas que pueden sufrir los usuarios son mayores a sus beneficios.
Gran parte de los videojuegos en formato ‘región libre’ están traducidos y doblados al castellano gracias a la distribución mundial del programa. No obstante, a veces no es así, por lo que es recomendable informarse antes de ello en alguna web.
Sin embargo, lo que nunca va a encontrar el usuario dentro de las cajas es un manual en castellano, aunque el juego esté doblado en español. “Por ello no nos afecta al negocio en Europa, el cliente prefiere un producto localizado”, afirman fuentes de Sony, la misma opinión que comparte Microsoft Ibérica. (…)
De todas formas, el gran problema para el usuario es la garantía. Si el producto falla, “no nos hacemos responsables”, afirma Del Moral. “Es un riesgo que asume el cliente”, afirma, “porque si hay algún problema le sale más caro cambiarlo, si llega a hacerlo”.
En Sony sostienen que la importación “hace más ruido de lo que la gente cree“. Por un lado, máquinas como la PS2 están limitadas por su código regional y, por otro lado, en la PS3 “algunos juegos funcionan y otros no”, según Sony. Además, la emulación presenta importantes problemas al haber sido incluida en las máquinas japonesas y estadounidenses por hardware y en las europeas por software.
Efectivamente, está claro que a las compañías no les preocupa, de momento, la importación de videojuegos. Y es normal. Porqué efectivamente, es un fenómeno del que solo nos aprovechamos, como indica el articulo, los “jugones”.
Lo que me parece lamentable es que se escuden en razones un tanto cuestionables para escudarse en sus precios, algunos de los más caros del mundo. Y está claro que somos muchos los que no podemos permitirnos ciertas tarifas, por mucho que nos gusten los juegos originales.
La mejor frase de todo el articulo está clara: tres de cada cuatro jugadores preferiría comprar juegos originales si tuviese dinero para ello.
Que tomen buena nota fabricantes y distribuidores… Que tomen buena nota.









31 Agosto, 2007 a las 20:19
El precio de los videojuegos siempre ha sido cuestionable. Los últimos lanzamientos suelen estar un poco caros rondando los 60€ como dices, sin embargo, hace años con la supernintendo, los últimos lanzamientos costaban 12.995ptas.
Es cierto que con el paso de los años se han rebajado un poco, pero sigue siendo caro. Hay ediciones más baratas para los que no se quieran gastar tanto dinero, pero siendo realistas, todo el mundo quiere jugar a lo último que acaba de salir.
El otro problema es el precio de las consolas, 600€ por una Playstation 3 es demasiado. Y, a pesar de que en Europa le dimos una buena acogida (bastante mejor que en USA y Japón), Sony responde presentando un peor producto (como dices, emulación por software), y aún por encima no nos llega la rebaja, se cambia por un “pack especial”.
Con este trato de segunda al que a los PALetos nos tienen acostumbrados (y no solo SONY, cada compañía lanza puñales a su manera), la importación es la mejor manera de poder disfrutar de los juegos a un precio más asequible (el que los quiera originales), además de la posibilidad de jugar a buenos títulos que aquí nunca veremos.
3 Septiembre, 2007 a las 22:36
También estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo. Hasta yo mismo, declarado pajero pero reflexivo, suelo comprar juegos originales. Eso sí, intento que sean a precio reducido. Mi última adquisión fue el Tekken Dark Resurrection para PSP en su edición Platinum. Y eso que podía tener un backup perfecto en mi memory stick de 4gb, pero si me gusta mucho un juego y es barato, lo compro. Luego están los hardcore gamers como mi hermano que los compra de importación y luego los compra cuando salen en España.
En cuanto a lo que comenta Jimmy, tiene razón, los juegos de super, megadrive y demás eran más caros pero no olvidemos que ahí comprábamos directamente hardware, sin contar lo que nos llegaban a durar aquellos juegos, hasta años, y muchos de ellos rejugables.
16 Octubre, 2007 a las 22:08
Genial, 30 o 35 eurazos mas por esto:
lo que nunca va a encontrar el usuario dentro de las cajas es un manual en castellano, aunque el juego esté doblado en español.
30 euros cuesta un puto “manual”? Lo pongo entre comillas porque ultimamente, si no es una ed. Colecionista es un panfleto fotocopiao…