Con el estreno de “Memorias de una Geisha”, película que por otro lado ya he visto pero de la que prefiero dejar el comentario al Sr.Cine, hemos descubierto en Occidente, como si fuera algo nuevo, el odio ciego que sienten entre ellos chinos y japoneses. Porqué solo un odio irracional puede llevar a que algunos energúmenos pidan retirar la nacionalidad china a Zhang Ziyi por interpretar a una geisha, o a que otros insten al boicot del film por contar con más intérpretes no nipones que viceversa.
Es triste, que debido al desconocimiento histórico que muchos padecemos, esto nos llegue como algo nuevo, cuando el sentimiento de odio entre los países orientales siempre ha estado allí, desde incluso antes de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
Pero el odio hacia Japón no solo se limita a China… Pocos son los países orientales que no han tenido sus más y sus menos con el país del Sol Naciente, incluyendo a Korea, con la que hasta hace muy poco, las relaciones diplomáticas eran más que tensas.
Las principales razones de este odio se remontan a la antesala de la Segunda Guerra Mundial, y los planes nipones de instaurar un Imperio que abarcara todo Oriente. Antes de la Revolución Meiji, y su apertura al mundo exterior, Japón ya había tenido encontronazos con otros países, pero nada como la sucesión de guerras que enturbiaron el principio del siglo veinte, causando muerte y destrucción a su paso con el intento de crear un Imperio que abarcase toda Asia. La invasión y explotación de Korea hasta 1945, las guerras sino-japonesas contra China, las batallas contra los rusos en Manchuria, o incluso el popular choque, gracias a cientos de películas, contra los Estados Unidos que se inició en Pearl Harbour, son un claro ejemplo de los oscuros logros que consiguió un país tan pequeño y con total escasez de bienes básicos, pero movidos por una fe ciega hacia su Emperador.
El paso de los japoneses por estos países fue infernal. A pesar de no contar con los macabros campos de exterminio de los nazis, el absoluto desprecio por los extranjeros de los japoneses de aquella época, ha convertido a las historias y recuerdos de los supervivientes de aquellas guerras, en relatos que no tienen nada que envidiar a la peor pesadilla ideada por Adolf Hitler.
Solo en China, las fuerzas japonesas mataron a más de veinte millones de personas. Los supervivientes eran directamente ajusticiados y fusilados, y los menos afortunados caían en las manos de la Unidad 731, una infame unidad médica que experimentaba de forma inhumana con los prisioneros, siguiendo el oscuro ejemplo del Doctor Menguele.
Miles de mujeres se vieron obligadas a ejercer de esclavas sexuales, y otros miles se vieron obligados a seguir los macabros y horrorosos juegos a los que obligaban a participar los soldados japoneses a cambio de su vida.
Afortunadamente, y al igual que Alemania, Japón perdió la guerra, y al conseguir renacer de sus cenizas, la pesadilla del racismo, el fascismo y la guerra quedaron atrás. Pero al contrario que los judíos, que llegaron a perdonar a los más que arrepentidos alemanes, los países orientales nunca han llegado a perdonar realmente las atrocidades japonesas.
La principal razón probablemente sea el Templo de Yasukuni, un templo situado en Tokyo dedicado a todos los soldados que murieron luchando en el nombre del Emperador. El templo recoge los nombres de más de dos millones de soldados, entre los que se incluyen, no solo a todos aquellos que cometieron atrocidades, sino también a 14 grandes criminales de guerra, que fueron ejecutados por sus crímenes, como el infame Hideki Tojo, el General de la Armada Imperial Japonesa y Primer Ministro durante la Segunda Guerra Mundial, principal responsable del ansia de crecimiento del Imperio.
Que exista un memorial a antiguos criminales de guerra, aunque esté mantenido por fondos privados, ya es de por sí preocupante, pero el principal problema es que muchos han sido los Primeros Ministros japoneses, los que han decidido visitar el Templo para presentar sus respetos… entre los que se encuentra el actual, Juichiro Koizumi, que lo visita una vez al año.
El último golpe en avivar la llama del odio entre los ciudadanos chinos, ha sido el incidente de los nuevos libros de historia escolares japoneses, que niegan la masacre de Nanking, las atrocidades que causaron los soldados japoneses en invadir la entonces capital china. Atrocidades que incluyen brutales violaciones a plena luz del día, la obligación al incesto entre familiares chinos, asesinatos en masa con métodos brutales, y el robo de millones en obras de arte.
Viendo el panorama pues, no me sorprende comprobar el revuelo que se ha montado con los actores de “Memorias de una Geisha”, a pesar que aquí, con razón, nos haya parecido algo inesperado. Es una lástima que desconozcamos sucesos históricos tan graves, porque nadie ha hecho una película al respecto. El holocausto nazi es sobradamente conocido; cada año aparecen varias películas recordándonos su terror; pero a cambio, desconocemos otros genocidios, como las purgas de Stalin, los millones de muertos que causaron las obsesiones de Mao Tse Tung, o estos mismos incidentes que causaron durante años desde el País del Sol Naciente.
Hay sucesos históricos que reciben total cobertura desde los medios, y a otros los dejan que sean olvidados…
En fin, por lo menos los japoneses de hoy en día nos caen simpáticos, planean la conquista del mundo usando mangas y videojuegos, y nos facilitan videos y fotos que nos hacen mucha risa.
Pero un poco de reconocimiento de los errores del pasado, no hace ningún daño… En España, todavía hoy estamos pagando los platos sucios del miedo y el silencio de la Guerra Civil y el Franquismo. Y así nos va.





Hombre, eso de que los judios perdonaron a los nazis… Creo que el Mossad puede atestiguar que, en secreto, no se respeto demasiado sus vidas.
Ya te lo dejare, me lo estoy acabando…
Evidentemente, de cara a la galeria, los paises hacen muchas cosas. Y ciertamente, haces bien en señalar las diferencias existentes entre los nazis y los alemanes.
Sobre lo de Munich (ahora que me he leido el libro, me apetece mucho ver la peli de Spielberg), eran terroristas palestinos.
Saludos.
Los judios perdonaron a los alemanes, almenos de cara a la galería…
Por lo menos no verás manifestaciones anti-alemanas en Jerusalem, ni el Presidente Sharon (cuando estaba en su sitio) se negó a recibir a un lider aleman, ni hay un odio generalizado al pueblo alemán en las calles (suficientemente ocupados están con los palestinos).
Cosas que si pasan en los paises orientales.
Además, la actitud ha sido totalmente distinta… Los alemanes llevan años pagando por los crimenes del holocausto… todavía a día de hoy, son muchas las empresas alemanas, especialmente de la automoción, que siguen pagando indemnizaciones a los descendientes de judios a los que esclavizaron…
Son muchos los que han vivido y trabajado en Alemania que me comentan que es una sociedad muy arrepentida de su pasado y cuyo mayor temor es que se repita una tragedia semejante. Algo tan chorra como el saludo nazi, que tanto y tanto vemos por aqui el dia 12 de octubre, allí esta rotundamente prohibido.
Gestos como el canciller Brant arrodillado ante el monumento recordando el holocausto, quiza no dejan de ser más que eso, gestos, pero ya es mucho más que lo que han hecho los dirigentes actuales de otros paises que proceden de un regimen fascista, y entre ellos cuento España.
Quiza perdonado no sea la palabra más adecuada, ya que es obvio que tras una tragedia semejante, siempre existirá el resentimiento… Pero una cosa es no perdonar, y otra es el odio visceral…
Ahora, lo que hagan ciertos servicios secretos, eso ya es otra cosa…
Fijate que yo digo que perdonaron a los alemanes, no a los nazis… Considero que no tiene porque nada que ver, más despues de tantos años. Obviamente la busca y captura de antiguos criminales de guerra nazis, como hizo el Mossad, es una cosa, y no se hasta que punto ese odio pudo influenciar en el caso de los juegos de Munich…
Pero que un pueblo odie a otro pueblo, es otra cosa.
De todas maneras, ya sabes que quiero que me dejes ese libro del Mossad algun día ;)
Intereseante artículo, gracias.
Los japos tb jodieron a los filipinos. A los que fastidiamos nosotros antes (y ellos a nosotros en medio).
Ale, Opa Opa forever!
Realmente completo el artículo, Funs. Yo sabía ya de las rencillas del resto de países a Japón, pero desde luego no sabía la de atrocidades que las islas habían cometido antes y durante la Segunda Guerra Mundial (pero me parece que incluso en la época del Japón feudal ya había rencillas… de hecho, recuerdo que en algunos países orientales, en el Soul Edge cambiaron a Mitsurugi por Arthur o, en el caso de Corea, por Hwan, porque al parecer la imagen del samurái está muy mal vista en otros países asiáticos).
Y sí, de cara a la galería es borrón y cuenta nueva, pero siempre existe el resentimiento.
Y en un país como el nuestro, gestos como los de Alemania no se verán mientras tengamos incompetentes como líderes políticos. ¬_¬